jueves, 22 de enero de 2009

La esperanza Obama


María tenía diez años y aun creía en el niño Jesús, los amigos le decían que era gafa, que ese era su papá que le ponía los regalos en el arbolito y que la estaban haciendo creer en una mentira. , pero María decía que no. Que el niño Jesús existía, que su papa se lo dijo y que ella lo iba a comprobar. El 25 en la madrugada María se levanto calladita en la espera de que el niño Jesús llegara para callar por fin a sus malintencionadas amigas que querían acabarle la ilusión. María esperó y esperó al niño Jesús y de pronto, un ruido. Allí viene- pensó -ahora sí- . Emocionada María se asoma y ve a su papá poniendo los regalos mientras comentaba con la mama lo ingenua que todavía era su hija, pero que era mejor así, que creyera en el niño Jesús para que siempre fuera una niña.

Hoy, tenemos un nuevo mito en el que creer. La esperanza Obama. Este nuevo hombre de color que traerá de sus manos la ansiada igualdad de los padres fundadores, la solidaridad con los pueblos oprimidos del continente, no un buen vecino, un hermano.

Todos los medios de comunicación han hecho fiesta con la toma de posesión del Presidente Obama, y están tan embriagados con la emoción que les produce el media show de ver a un afroamericano en la casa blanca que no reparan en los elementos más mínimos de la sensatez y en sus embriagadores rebuznos solo atinan a delirar.
Reparemos en elementos muy importantes sobre la historia del Senador Obama, pues no hay que ser un detective privado para darse cuenta que no es él el outsider que pintan, ni un desconocido, ni un anti-político. Por el contrario, el Señor Obama es Clinton en negativo, no es que ello sea malo, per se, sino que en las evidencias señalan que en lo absoluto estamos hablando que llegó una revolución a la casa Blanca. Hay que ver las cosas en su justa medida. El señor Obama plantea una retirada de Iraq pero no plantea jamás la retirada de las compañías americanas que se apropiaron del petróleo, el señor Obama aprueba el auxilio financiero a quienes quebraron al planeta tierra, el señor Obama no plantea en ningún momento acabar con el bloqueo criminal a Cuba, alegando la violación de los derechos humanos en el régimen de Castro, pero no desaprueba que al genocida de Uribe se le premie en Washington con honores. Eso solo por mencionar lo más reciente.

En Venezuela tanto la oposición como el gobierno tienen cifradas esperanzas en que habrá un viraje de la política de Washington hacia Venezuela. Aquellos creen que Obama luchara por los derechos de los débiles y oprimidos opositores que buscan la libertad en un régimen pro-comunista y estos esperan que por ser demócrata y negro se sentirá atraído por los aires liber(tinos)tarios que soplan en Venezuela, a ambos se les acabará la esperanza antes de los primeros 100 días de gobierno, cuando Obama tenga que mandar a las hordas de inmigrantes ilegales a estos lares para poder mantener a su país de pie, cuando tenga que por necesidad seguir saqueando las riquezas de América latina para que en Miami Beach pueda seguir la gramita bien verde, cuando todos y cada uno de nosotros nos demos cuenta por fin que los Estados Unidos de Norteamérica no tiene amigos, sino intereses.

Yo le deseo, personalmente la mejor de las suertes al señor Obama, porque tiene una oportunidad de oro para hacer cambiar nuestra percepción sobre ellos y para que ellos cambien la que tienen de nosotros, pero como diría la Filosofa del la UPV la señora Lina Ron: Mi amor, deseos no empreñan.


No creamos como María en los mitos, eso es lo que quieren, que creamos y sigamos siendo dóciles como los niños.



VX.

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